ESTUDIANTES DEL COLEGIO INTERNACIONAL PEÑACORADA CONOCEN LA PROFESIÓN DE BANQUERO PRIVADO DE LA MANO DE PROFESIONALES DE ANDBANK

Tres estudiantes de 1º de Bachillerato del Colegio Internacional Peñacorada han solicitado a la Fundación Mª Jesús Soto a través del centro, formación práctica relativa a la labor que realiza en su día a día un banquero privado. Por ese motivo, tres profesionales de Andbank: Kristian Santos, Alberto Reguera y Jorge Martínez han sido los responsables, durante tres jornadas, de explicar a estos estudiantes en qué consiste su trabajo.
Los estudiantes, que tienen una gran inclinación por dedicar su futuro a esta profesión, que les resulta apasionante, comenzaron su formación en la Fundación Mª Jesús Soto con una breve introducción a los servicios financieros, sus entidades principales y sus supervisores, repasando también algunos términos sobre tipología de activos financieros y fondos de inversión, aunque, si en algo han coincidido todos los formadores, es que “los tres ya tenían un nivel muy alto y sólido en formación financiera para su edad, además de ganas de aprender y capacidad de trabajo”.
Posteriormente, la presidenta de la fundación, Mª Jesús Soto, hizo hincapié en temas relacionados con las mejores prácticas y valores que deben tener las personas que se dedican al mundo de las finanzas, un mundo en el que es frecuente encontrar profesionales que no siempre buscan lo mejor para sus clientes, y clientes no siempre bien formados que terminan siendo engañados por dejarse llevar por defectos como la avaricia o la soberbia.
En opinión de Mª Jesús Soto estos estudiantes “son jóvenes muy comprometidos con el humanismo en el mundo financiero, que valoran el respeto a las personas y que no sea la obtención de beneficios, ni para el inversor, ni para los intermediarios, lo que prime sobre las personas”.

El primer día, los banqueros quisieron poner la formación en contexto y explicar en qué consiste la planificación patrimonial cómo piedra angular de su trabajo y en cada una sus partes: la optimización fiscal de los patrimonios familiares, la importancia de realizar un testamento y la sucesión en las familias, así como la problemática del relevo generacional de las empresas familiares. Sobre la parte financiera, decidieron no explicar los diferentes activos financieros a nivel básico debido a su altísimo nivel y pasaron a detallar la composición de una cartera de inversión en cada tipo de activo.

La segunda jornada y tras pedirles de deberes que se aprendiesen la pirámide de los activos, se les hizo un examen con preguntas prácticas y aplicadas. “Todos aprobaron y demostraron su capacidad, no solo para memorizar, sino para razonar”.
Después la formación se centró en casos prácticos. Cada formador enseñó a un estudiante el proceso de creación de una cartera, basado en la recopilación y comprensión de las necesidades de cada cliente y en los criterios de selección de cada uno de los fondos de inversión. El día concluyó con una entrevista ficticia a un cliente potencial (el formador) siendo ellos los banqueros que, haciendo las preguntas oportunas, propondrían el tercer día una solución ajustada a sus necesidades.
La última jornada, tras el trabajo realizado, que no fue poco, y los datos recabados e interpretados de la reunión del día anterior, cada estudiante expuso ante los tres formadores las carteras que había conformado, respondiendo a las preguntas que le hacían los formadores que, actuando como jurado y docentes a la vez, les fueron preguntando y explicando los aciertos y errores a cada selección realizada, para finalizar la formación con las conclusiones a las que se unió Mª Jesús Soto.
“Las presentaciones fueron sensacionales. Supieron captar la esencia de lo que los clientes les habían pedido y plasmarlo en carteras que bien podíamos haber diseñado nosotros cómo profesionales (salvando las partes más técnicas que, como es lógico, en solo tres días es imposible conocer a la perfección). Los tres demostraron su gran conocimiento sobre el tema desde el primer momento, pero además nos demostraron la capacidad de trabajo, aprendizaje e interés que tienen por este mundo.”
Agradecemos la iniciativa del Colegio Internacional Peñacorada y la inclinación, ganas y esfuerzo que han demostrado los tres alumnos durante el proceso.
“Sin duda llegarán a ser grandes profesionales”.



